viernes, 12 de febrero de 2010

Celos...

Se dice que los celos son hermanos de la envidia que, digámoslo así, es una especie de estímulo que nos arrastra hasta tal punto de no poder controlar nuestras acciones. Dicen que se parece al amor.
Los celos entran y se agarran por dentro, no te sueltan. Aparecen cuando te despiertas y piensas en intentar dominar el pensamiento de la propia persona a la que supones que deseas. No importa que ella te corresponda o no, eso es lo de menos.
Por ello, y cuando las emociones empiezan a no poderse medir por grados centígrados, es mejor apaciguar el calor del cuerpo y apagar las llamas que inconscientemente se encienden ante la flaqueza de los impulsos. Es mejor no evitar dejar salir de sí a esa mujer Luciferina que llevamos dentro.

12/02/2010

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